Como cada año el alumnado ha disfrutado de este momento de convivencia sabiendo que está participando también de una obra de caridad. Estos son sentimientos que se van interiorizando y que hacen de ellos y ellas personas muy especiales. También se agradece la presencia de las familias que nos apoyan en estas actividades de pastoral consciente de que educar es dar ejemplo.

Este curso, el bocadillo solidario se ha hecho coincidir con el día escolar de la paz y la no violencia. Esto ha permitido poder ofrecer a las familias y al alumnado algunas de las actuaciones que con este propósito se habían realizado por la mañana.