Era 7 de septiembre y algunos llevábamos todo el verano sin vernos, pero todos nos reencontramos con las mismas ganas de empezar este camino tan especial.

Tras 12 horas de nervios y poco sueño en el autobús llegamos a Sarria y nada más desayunar ya estábamos en marcha. Esos primeros pasos nos dieron el inicio de 5 días de caminar, reír, cantar e incluso llorar. A muchos no les causó un gran esfuerzo, otros fueron notando las agujetas con el paso de los días y otros... digamos que no estaban seguros de si podrían llegar a Santiago, pero llegamos, todos llegamos.

El 13 de septiembre llegamos a Santiago y al principio de un nuevo camino, el que vamos a empezar con ilusión a la par que miedo, pero sabiendo que siempre llegaremos juntos.