En mayo hemos vivido semanas donde la excelencia académica se abraza con la espiritualidad, creando un hogar donde cada alumno y alumna es protagonista de su propio crecimiento.
Innovación y Descubrimiento: Más allá del aula
Nuestra pedagogía se basa en la vivencia. Este mes, los más pequeños de Educación Infantil (1 y 2 años) han despertado su curiosidad cuidando gusanos de seda, aprendiendo que la vida merece respeto y cuidado. Mientras, en Primaria, el alumnado de 1º se convertía en «héroes» por un día visitando el parque de bomberos, y los de 4º se sumergían en el universo de la lectura en la Biblioteca Adolfo Suárez.
En la etapa de Secundaria y Bachillerato, la innovación técnica y social ha brillado con luz propia. Desde el diseño de moléculas en 2º de ESO hasta la creación de juegos «Conecta» en Tecnología, nuestros jóvenes aprenden haciendo. Destaca especialmente nuestro alumnado de Ciencias Sociales, que de la mano del CADE, ha desarrollado modelos de negocio éticos. No solo formamos profesionales, sino «personas para los demás», capaces de transformar el mundo con una mirada cristiana y creativa.
Un Carisma que se hace Comunidad
Mayo es, por excelencia, el mes de nuestra familia. Hemos celebrado con el corazón abierto el día de Santa Rafaela María. Compartimos jornadas de adoración, eucaristías y un torneo que nos recordó que el deporte es otra forma de construir fraternidad.
La solidaridad también marcó nuestra agenda con la cuestación contra el cáncer y la vibrante HoliRun 2026, donde junto a otros centros, demostramos que juntos somos «constelaciones de luz». Además, fortalecimos lazos en nuestras tutorías TEI, reafirmando que en este colegio, nadie camina solo.
Un adiós que es un «siempre»
El momento más emotivo fue la graduación de 2º de Bachillerato. Ver a nuestros jóvenes partir con el ADN de la sencillez y la acogida de las Esclavas nos llena de orgullo.

















