Abril ha sido un mes lleno de vida, aprendizaje y corazón. En este tiempo, como colegio arraigado en el carisma de Santa Rafaela María, seguimos haciendo vida su sueño de formar corazones capaces de transformar el mundo desde el amor, la sencillez y la entrega.
Actividades complementarias que enriquecen nuestro día a día: por ejemplo una jornada entrañable dedicada al Autismo, en la pudimos expresar nuestro buenos deseos para el alumnado que se identifica con el espectro.. También vivimos con entusiasmo el Día del Libro, una cita que este año hemos dedicado a escribir relatos de forma colaborativa. Queremos destacar la inmersión lingüística de primaria que combinó el aprendizaje del inglés con dinámicas lúdicas y vivenciales. Finalmente la representación teatral a la que asistieron los cursos de esta etapa nos regaló momentos de arte y emoción compartida.

En sintonía con nuestra apuesta por una educación transformadora, durante abril celebramos los logros de los proyectos trabajados con la metodología del Aprendizaje Basado en Proyectos, y dimos la bienvenida a nuevas iniciativas que ya han empezado a tomar forma. Las y los más pequeños, desde Infantil, vivieron una jornada de actividades deportivas en la playa, conectando con la naturaleza y fortaleciendo la psicomotricidad desde el juego. En Primaria, los experimentos de química se convirtieron en una ventana al descubrimiento, despertando el asombro y la reflexión científica desde edades tempranas.

Fieles a nuestro carisma, abril también fue un mes especialmente intenso en lo espiritual. Acompañamos a nuestro alumnado en la vivencia del cine espiritual, como herramienta para el diálogo interior y la educación en valores. Nos recogimos con emoción en el Viernes de Dolores, desde la procesión de los cursos inferiores a las visitas a las cofradías de los y las mayores. Finalmente, celebramos con alegría la Pascua de Resurrección, que nos recuerda que la vida, la esperanza y el amor tienen la última palabra.

Así seguimos caminando, con la mirada puesta en el corazón de Jesús y con la certeza de que cada momento cuenta cuando se vive con sentido, en familia y desde el amor. Gracias a todas las personas que hacen posible este proyecto educativo lleno de vida.
¡Juntos y juntas seguimos creciendo!








