Con el corazón agradecido, el mes de junio en nuestro colegio ha sido un verdadero broche de oro para una comunidad educativa.
Durante estas últimas semanas, hemos vivido actividades que nos recuerdan que educar no es solo transmitir conocimientos, sino acompañar procesos vitales y sembrar esperanza. Por ejemplo, en el marco de nuestras actividades complementarias, el alumnado de Primaria vivió una enriquecedora visita al parque de bomberos, donde aprendieron sobre el servicio y el trabajo en equipo. Además, una representación de nuestras y nuestros estudiantes viajó a participar en La Copa ACI, compartiendo valores de fraternidad, esfuerzo y espíritu deportivo con otros colegios de la Fundación Educativa ACI de toda España.

En línea con nuestra apuesta por una pedagogía transformadora, junio también fue tiempo de demostrar aprendizajes con los exámenes oficiales de Cambridge y no faltaron las celebraciones de final de proyecto, espacios donde cada clase pudo mostrar lo aprendido con creatividad, emoción y sentido. También hubo un momento muy especial con el desayuno de agradecimiento a nuestros delegados y delegadas de pastoral, quienes han sido este año semilla de vida y esperanza en sus aulas. En Infantil, el trabajo sobre la inteligencia emocional nos recordó que educar el corazón es tan importante como educar la mente.

Finalmente, nos despedimos del curso con momentos cargados de significado. La despedida por etapas educativas permitió cerrar ciclos con gratitud y abrir nuevas puertas con ilusión. En Infantil, el ya tradicional Día del Agua fue una fiesta de alegría compartida. El paso de Primaria a Secundaria se vivió con una mesa redonda, donde se expresaron miedos, sueños y compromisos. También celebramos con orgullo las mejores calificaciones en la PAU.

En Esclavas SCJ Cádiz, educamos para la vida, desde el amor, con una mirada que reconoce a cada persona como única e irrepetible. Junio nos ha recordado que aquí no solo se aprende, también se vive y se crece en familia.








